Laika, la perra del espacio

El 4 de octubre de 1957, el asombrado mundo presenció el lanzamiento por parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas del primer satélite artificial de la historia de la Humanidad: El Sputnik 1.

Aunque pesaba 83 Kg. logró salir de la atmósfera y llegar a la órbita terrestre ante asombro de los Estados Unidos quien no había logrado elevar su primer satélite artificial, el Vangard de tan sólo 1.5 Kg de masa.

Con el Sputnik 1 comenzó la “Carrera Espacial”.
Tras el éxito del Sputnik 1, el líder soviético Nikita Jrushchov solicitó que para el siguiente mes se lanzara al espacio un segundo satélite artificial para conmemorar el día del aniversario de la revolución rusa, el 7 de noviembre. Para poder cumplir con esta fecha fue necesario construir, en tan solo 4 semanas, un satélite poco complicado: el Sputnik 2. Su acelerada construcción se vio complicada por el hecho de que esta vez llevaría a una criatura viva en su interior. La elegida fue una perra callejera de Moscú, de aproximadamente 3 años de edad, la llamaron Laika.
El gran día metieron a Laika en la cabina, no podía sentarse, ponerse de pie o acostarse ya que en la cabina no había espacio para dar vueltas. No entendía nada de lo que le estaba pasando, asustada miraba a su alrededor con todo su cuerpo cubierto de cables para, desde la Tierra, monitorear sus signos vitales durante su viaje espacial. En su espacio reducido y entre ruidos ensordecedores, fuertes vibraciones y aceleraciones, Laika fue lanzada al espacio el 3 de noviembre de 1957.
Laika no volvería viva ya que el Sputnik 2 no estaba preparado para regresar a la Tierra de forma segura. Los científicos soviéticos sabían de antemano que no sobreviviría por lo que planearon sacrificarla con comida envenenada, la cual consumiría después de diez días del lanzamiento pero, su muerte no fue así. Laika murió entre cinco y siete horas después del lanzamiento, bastante antes de lo planeado.
Décadas después de la misión, En 2002 el científico Dimitri Malachenkov, quien participó en el lanzamiento del Sputnik 2 revelo la causa de su muerte: una combinación del estrés sufrido en el lanzamiento y el sobrecalentamiento ocasionado por un desperfecto del sistema de control térmico de la nave.
El tema de la carrera espacial entre los Estados Unidos y la Unión Soviética dominó la opinión pública durante muchos años y la explotación de animales no era objeto de argumentos. La muerte de Laika era un tema rara vez mencionado y no fue sino mucho más tarde cuando se originaron debates mundiales sobre el maltrato a los animales y los avances científicos a costa de pruebas con ellos. Oleg Gazenko, científico del Programa de Animales en el Espacio y entrenador de Laika dijo: “Cuanto más tiempo pasa, mas lamento lo sucedido. No debimos haberlo hecho…ni siquiera aprendimos lo suficiente de esta misión, como para justificar la pérdida del animal”
Laika vive eternamente…. se quedo en el Cielo haciéndole compañía a las estrellas…. viendo desde arriba a los humanos, alguna vez “sus mejores amigos”.

Lic. Adriana Martínez Ch.

adriana@fundacionluca.org.mx

Con permiso del autor para su publicación en Adoptagdl